Charlamos con el padre Hebert Ramos, capellán penitenciario.
El pasado día 16 de abril tuvimos la suerte de contar con la presencia, en la reunión de postcomunión, del padre Hebert Ramos, capellán penitenciario, que nos ilustró con su experiencia con los presos de la cárcel de Villena y nos ayudó a comprender cómo podemos poner en práctica, desde nuestras posibilidades, la obra de misericordia “visitar al que está preso”.
Estaba previsto que la charla durara alrededor de media hora, para poder dedicar un tiempo a otras actividades, pero los chicos y chicas de postcomunión tenían tantas preguntas que tuvimos que prolongarla una hora más.
Como el padre Hebert nos explicaba, perder la libertad no debe suponer perder también la dignidad, y nosotros podemos ayudar a aliviar el sufrimiento de los encarcelados con nuestras oraciones, tanto por ellos como por los funcionarios que trabajan allí y por todos los que, como los capellanes, los trabajadores sociales y todos los voluntarios, para que cumplan con sus tareas desde el amor y la esperanza en un futuro mejor para esas personas.

