Parroquia

Nuestra Parroquia.

Distingamos como edificios emblemáticos La Iglesia, y El Patronato.

 

La iglesia:

 

Al principio…

De las primeras noticias que se dispone, se refieren a la donación por parte de Abü Zayd, último gobernador de Valencia, que cedió las iglesias de Ibi, Castalla y Tibi al obispo de Zaragoza, de Toledo o de Segorbe, según el historiador, pero en definitiva, ya debiera existir un lugar de culto en 1.246.

El 11 de junio de 1.526, se reúnen todos los habitantes de Ibi, con la rectoría de Castalla, y se concreta ante aquellos, los deseos de corte eclesiástico, dando nombre al recinto donde están reunidos, que quieren que sirva como Iglesia: San Salvador. Nacía así para Ibi su primera IGLESIA: San Salvador.

En 1.554, se pacta la reforma y ampliación de la Iglesia. No era la construcción de una gran obra, pero sí que, lo que eran cuatro paredes, se convirtiese en una pequeña iglesia con características ya definidas, constando de un arco principal, y los estribos y las columnas que soportarían el empuje del arco serían de sillería y las esquinas del mismo material.

En 1.569, se acordó la construcción de un nuevo altar y una torre para el campanario.

Fue en 1.582, cuando San Juan de Ribera, la desmembró de Castalla, llegando a tener pila bautismal, cementerio, y Señor Reservado, fue su primer Párroco D. Juan de Escorihuela.

Su sucesor D. Antonio Pi, debido al crecimiento de nuestro pueblo, se vio obligado a construir un nuevo edificio, sobre un solar cedido en 1.596 por un vecino apellidado Brotons, y como apodo “el ric”. El perímetro de la nueva Parroquia era el mismo que ocupa la nave central de nuestro actual templo, estando situado el altar mayor en el atrio o puerta principal de entrada, tenía una sola torre debiendo estar acabado en 1.602, ya que se proyectó avisar al Patriarca Juan de Ribera, por si quería venir a consagrarla.

La primera ocasión de que se tienen noticias de Transfiguración, datan de 1.582, en la toma de posesión de Joan Escorihuela, como primer rector de la Iglesia de San Salvador éste rezó la oración de la Trsnsfiguracio, plegà los corporals y calçer y les demés coses (…)

En 1.620, se produjo un gran terremoto con epicentro en Alcoy, que produjo grandes destrozos en las edificaciones del pueblo, especialmente en la iglesia, cayendo el arco principal, todo el conjunto amenazaba desplomarse.

En 1.646, como quiera que se había cedido la primitiva Casa Abadía para ampliación de la Iglesia, se cedió para su utilización como Casa Abadía un viejo Hospital situado front la porta de sent Pere.

La reconstrucción del Campanario, que se ubicaba en lo que hoy es el espacio que rodea el altar de San Joaquín, tuvo lugar alrededor de 1.700.

En 1.766, fue derribado el antiguo campanario, y construido el definitivo que se conserva en la esquina de la Plaza de la Iglesia y el Carrer Les Eres.

 

La Iglesia llegó a un estado lamentable de conservación, y allá por 1.774, tras sufrir varios robos, se acordó restaurarla, existía un órgano, en 1.779 se adquirió una nueva campana, y fundida de nuevo la primitiva construida en 1.578; en 1.782 ya se había restaurado el altar mayor, se habían puesto nuevas puertas, el interior del templo se había pintado y en la parte exterior se habían construido unas pequeñas gradas para dar acceso a la puerta principal.

Fue en 1.787, cuando el Arzobispo D. Francisco Fabián y Fuero, quién aprovechando la vacante por muerte de Miguel Llopis, párroco de Castalla, y ante los recursos interpuestos por D. Miguel Sendra, cura de Ibi, y D. José García Salvador vicario de Onil, avalados por las autoridades respectivas, separó definitivamente las Iglesias, convirtiéndolas en Parroquias.

A finales de 1.814, y siguiendo instrucciones del Arzobispo de Valencia, se iniciaron los enterramientos “a una distancia bastante considerable de la villa, lo que hoy es el inicio de la calle Virgen de los Desamparados.

Joaquín Oliet en 1.825 pintaría el Altar Mayor.

En 1.829, culminaron las obras de ampliación del crucero, capilla de la Patrona, y en el espacio ganado por la edificación del crucero, y a la entrada de la citada capilla fue construido el altar de San Joaquín.

Ya nada quedaba de aquel pequeño ermitorio levantado por la fe de los agermanados, venidos de Xixona, en 1.526 en honor de San Salvador, ni del campanario de l.569, ni de las recoletas y adornadas capillas de principios del siglo XVII, orgullo de las familias ibenses más pudientes. Nada de pinturas de Nicolás Borrás ni de Jacinto Gerónimo de Espinosa, verdaderas joyas de la pintura valenciana. Pero en sus contrafuertes y en la médula de muros y columnas quedan las piedras del término de Ibi de la serreta de Campos y la voluntad de los ibenses que con afán y su sudor amasaron la argamasa de sus paredes, su amor y su tesón por crear algo que solo a ellos y a los suyos perteneciera.

 

En lo relativo a las pinturas del presbiterio, de la bóveda de la cúpula y las pechinas, les dirigimos al informe que sobre las mismas efectúa el Consell Valencià de Cultura de la comunidad de fecha 28/04/2008.

http://cvc.gva.es/archivos/277.pdf

El Patronato:

Edificación sita en la Avda. Joaquín Vilanova, nº. 14, fué impulsada por el Beato D. Joaquín Vilanova Camallonga, nacido en Onteniente, dentro de una familia de panaderos, en 1.888, que fué nuestro Vicario Parroquial durante 16 años, desde 1.920 hasta 1.936.

Organizaba actos culturales para mayores, quienes con sus limosnas habían de contribuir a la construcción del edificio que albergaría a las catequesis, y teatros para niños, principal motivo de su apostolado.(En Onteniente, su ciudad natal, hacía años que funcionaban dos Patronatos, que él conocía muy bién).

En 1.920, junto con su hermana Paquita que residía con él en Ibi,  tomaron la decisión de vender su parte de la panadería familiar a su hermana Milagros, que llevaba el negocio. Con el dinero compraron los bancales en la “Creu”, donde actualmente está el Patronmato, y la casa nº. 7 de la calle San Agustín.

El 28 de noviembre se colocó la primera piedra del edificio, y a partir de aquí, con suscripciones de la hoja parroquial, limosnas, aportaciones especiales etc. se construiría el edificio.

El 5 de agosto de l.928, se colocó la primera piedra del edificio, su ala derecha.

El día de San José de 1.939, se declaró un incendio, que destruyó la planta donde estaba el teatro, pero no así la techumbre del edificio, la frase de D. Joaquín fué: “No os preocupéis, lo volveremos a levantar”

Y así, poco a poco, con la ayuda de la feligresía, se terminó de construir el edificio y su entorno, habiendo recibido reformas, hasta el aspecto excelente que tiene en la actualidad, debido, entre otros, al gran impulso que le dió nuestro querido D. Antonio Esteve Seva, sacerdote y Párroco de nuestra Parroquia, Q.E.P.D.

El Patronato, está dedicado, exclusivamente al proyecto de su fundador: Catequesis, especialmente para niños, y Caridad, con la sede de Cáritas Parroquial.